viernes, 1 de julio de 2016

COMPORTAMIENTO ANIMAL PREVIO A SISMOS O TERREMOTOS



Desde hace muchos siglos los humanos han observado cambios en la naturaleza antes de los sismos, el cielo, el aire y la tierra se han enrarecido dando lugar a leyendas y mitos, comportamientos anormales en objetos inanimados como llamas o brújulas (en la actualidad aparatos eléctricos y líneas telefónicas), vegetales que florecen tempranamente, presentan cambios (arroz) o movimientos ("danzas") de algunas plantas y obviamente una serie de comportamientos inusuales en los animales.
Ya en el año 373 antes de Cristo, los historiadores mencionan que ratas, víboras y comadrejas abandonaron la ciudad griega de Helice unos días antes de que fuera destruida por un terremoto.
Los pueblos indígenas eran muy respetuosos de estas manifestaciones y en la actualidad observar cambios drásticos en la conducta de la fauna salvaje todavía alienta a que algunos gobiernos tomen medidas salvando miles de vidas (en pleno invierno de 1975 cuando las serpientes que estaban hibernando aparecieron en la superficie de la ciudad china de Haicheng, vacas, caballos y perros empezaron a comportarse extrañamente, las autoridades ordenaron la evacuación de esta ciudad de un millón de habitantes. Días después (4 de febrero) un terremoto de 7,3 en la escala de Richter azoto la región, solo una pequeña porción de la población sufrió daños. Si no se hubiera evacuado, se estima que el número de afectados superaría los 150.000 personas  historias como esta se repiten en las catástrofes.
Hoy, hasta es posible encontrar en Internet sitios que intentan delinear un pronóstico meteorológico y geológico basado en el comportamiento animal (eto geológico) relatado y aportado por usuarios. (http://petquake.org/.)
En nuestros días, los científicos occidentales tienden a suponer los relatos como producto de la sugestión humana basados en sus estudios de los años '70 y los orientales, son proclives a ser respetuosos de los sutiles cambios producidos en el medio y detectados por los sentidos animales. Japoneses y chinos también evalúan tragedias naturales en las que no se altera su conducta y que elementos pueden bloquearlas.
Históricamente se han reportado cambios abruptos en los animales: los que están hibernando salen a la superficie (víboras, osos, etc.)

los insectos y roedores tratan de abandonar la zona o guarecerse en las viviendas (hormigas, arañas, abejas) los pájaros abandonan sus nidos, alejándose y dejando de oírse. Los animales salvajes huyen, aparentemente tanto en tierra y mar, como lo demostraron tiburones monitoreados en el 2005 en el Golfo de México, que dejaron inusualmente su territorio 12 horas antes de que el huracán Charley devastara la zona, para volver recién 15 días después.
En las granjas, las aves dejan de poner y empollar sus huevos. El ganado y los caballos no quieren volver a corrales ni establos, ser atados ni encerrados, corren nerviosos en los corrales y tratan de alejarse a zonas abiertas, donde permanecen en grupos mostrándose alterados.
En zoológicos y lugares donde permanecen encerrados, buscan escapar de sus jaulas o tratan de esconderse donde pueden sin salir al exterior.Actualmente las conductas mas observadas   y reportadas son las de los animales de compañía, que muestran cambios notables en su conducta habitual: aves que quieren huir de sus sitios de confinamiento y gatos que buscan refugio en lugares aislados, detrás o dentro de muebles. Los perros se muestran súbitamente agresivos o aumentan notoriamente el apego a sus dueños, modifican sus rutinas de descanso y sueño, no quieren dormir donde ni como lo hacen habitualmente, aúllan o ladran incesantemente sin motivos aparentes, se presentan inquietos y muchos emprenden la huida. (Previo a un desastre llama la atención que el numero de animales perdidos aumenta considerablemente)
Estos signos en mascotas no deben justificarse debiendo ser asistidas a la brevedad para descartar problemas médicos que cursen con dolor.
Los estudios mas avanzados presuponen que esta sensibilidad esta basada en su capacidad para escuchar infrasonidos, oler gases y percibir los cambios eléctricos del aire antes que los humanos.
Antes del gran sismo se producen pequeños temblores imperceptibles para los humanos, sonidos con ondas de 2-20 hercios emitidas por cambios en el medio ambiente o por vibraciones de las placas tectónicas, llamadas infrasonidos, imperceptibles para nuestro oído.

Su sentido del olfato, muy superior al nuestro, le permitiría oler los gases que emanan de la tierra en estas circunstancias.

Según el Geólogo Cuántico, Dr. Motoji Ikeya, especialista de la Universidad de Stuttgart y de Osaka, y uno de los más notables investigadores de terremotos, los animales detectan el campo geomagnético de la tierra, percibiendo cualquier cambio en forma inmediata. Esta capacidad les permite seguir sus rutas de navegación y migración desde el nacimiento. En sus estudios alterando el mismo artificialmente, pudo reproducir las reacciones de pánico de los peces y de los gusanos saliendo a la superficie, comportamientos muy similares a los que tuvieron lugar en los animales que presintieron el terrible terremoto de 9.0 en la escala de Richter que sacudió Sumatra el 26 de diciembre de 2004 y su posterior y mortífero Tsunami.
Ya antes, el mundo fue testigo de un comportamiento insólito de determinados animales marinos. En noviembre de 2004, un total de 115 ballenas y delfines murieron tras nadar hacia las playas en dos islas del sur de Australia. Días antes, otras 75 ballenas encallaron en las playas de Nueva Zelanda. Los flamencos, que se encontraban en época de apareamiento y anidación, levantaron el vuelo y se marcharon de la zona. Antes de la ola gigante, los elefantes que  paseaban turistas se desesperaron y sin obedecer a sus amos, corrieron hacia la zona alta de la isla. y en los últimos momentos cuando se veía q el inédito oleaje estaba por azotar la costa, llegaron a rescatar con sus trompas mas gente de la que ya tenían en sus espaldas, trasladándose sobre una colina donde todos estuvieron a salvo.
No hubo sugestión, los que permanecieron cerca de los elefantes se salvaron no parece ser casual, los observadores no encontraban animales entre las victimas.

Los terremotos según los técnicos son hechos prevenibles (con construcciones mas seguras y alertas prematuras por ejemplo) pero no predecibles, no saben cuando ni donde será el próximo, por lo que la predicción a través de los factores percibidos por los animales merece continuar estudiándose, encontrar sus claves permitirá salvar miles de vidas año tras año.