jueves, 4 de julio de 2013

Usos espirituales de los Cuarzos




El uso que se le ha dado a los cuarzos desde el punto de vista espiritual proviene de que se le atribuyen propiedades energéticas capaces de influir en la vida de las personas, especialmente en su salud.

Sabemos que las culturas ancestrales le otorgaban propiedades energéticas significativas, como por ejemplo en los antiguos pueblos que habitaban este continente su uso ha sido muy extendido. Entre los mapuche, por ejemplo, el cuarzo cumple un rol esencial en la iniciación y terapéutica del (de la) machi. Por ello muchas terapias contemplan al cuarzo como un conductor de las energías curativas.

Considerado un “aliado” para el “hombre de poder”, al cuarzo se le atribuye la propiedad de ser un puente de comunicación entre el mundo espiritual y el mundo material, entre la tierra de arriba y la tierra de abajo, entre el que cura y el que necesita ser curado.Además se cree que un cuarzo como la amatista puede propiciar el ambiente para la meditación y la inspiración, de igual modo en la antigüedad se la consideraba como un protector en las batallas, de allí que los Cruzados la llevaran como amuleto. Asimismo, se piensa que el cuarzo rosado puede facilitar una buena convivencia entre las personas.
Agata

Favorece la tranquilidad emocional, y además en la antigüedad el ágata de la India era considerado un excelente remedio para los ojos y la egipcia era efectiva contra mordeduras de arañas y escorpiones.
Onice (onix):

es un aliado en cuestiones prácticas.
Opalo

Considerado el cuarzo de las leyendas, en el pasado ha dado mucho de que hablar, por cuanto se pensaba que envuelto en laurel ayudaba a hacerse “invisible” a quien lo portaba. Debido a la novela Ana de Geirstein, del gran escritor Walter Scott, al ópalo se le comenzó a considerar una piedra de infortunios, contradiciendo el significado que siempre había tenido, especialmente en Oriente de traer “buena suerte”. Para potenciar la relación entre la persona y la piedra de poder (en este caso el cuarzo) es necesario realizar una práctica que contempla ejercicios respiratorios y ciertos mudras (símbolos gestuales con las manos).

La creencia en los poderes de las piedras está fundada en la convicción de que ellas son nuestras HERMANAS MAYORES, que están en este planeta mucho antes de la existencia de la vida humana y que por tanto su memoria espiritual está familiarizada con significativos acontecimientos de nuestra madre naturaleza.Establecer una comunicación con estas hermanitas nos permite entonces viajar a inmemoriales épocas y experimentar otras dimensiones perceptuales.
Características y tipos de Cuarzo

El cuarzo constituye uno de los tres grupos de la subclase de los tectosilicatos, de la clase de los silicatos ( Si O4 ), que son los componentes más importantes de las rocas. De este modo el cuarzo está considerado el más importante de los silicatos y, de acuerdo a la gemología, se presenta en dos formas específicas, la fenocristalina y la criptocristalina.

De la primera forma son el cristal de roca o cuarzo yalino, la amatista o cuarzo violeta (cuyo nombre significa la que “no embriaga”), la citrina o cuarzo amarillo (confundida muchas veces con el topacio, de allí que también se la conozca como topacio español), y otras variedades como el cuarzo ahumado o cairngorm, el cuarzo transparente o cabello de Venus, el cuarzo rosado y el cuarzo jacinto de Compostela o cuarzo hematoide.

De la forma criptocristalina son la calcedonia común o calcedonia blanca, la calcedonia azul o crisoprasa azul, la cornalina, la sarda, la ágata, el ónix (ónice) y la crisoprasa o calcedonia verde claro. También pertenecen a esta forma el pedernal, el jaspe y el heliotropo o piedra sangre. Otras variedades son la aventurina, el cuarzo ojo de gato, el cuarzo ojo de tigre, el cuarzo ojo de halcón y el cuarzo ojo de toro u ojo de buey. Finalmente tenemos todas las variedades del ópalo, cuyo nombre deriva del sánscrito upala que quiere decir “piedra preciosa”.

La mayoría de relojes electrónicos llevan cuarzo. Ya que cuando al cuarzo se le somete a una determinada presión produce una oscilación perfecta. Poseen cientos de millones de veces más energía que las partículas producidas por cualquier acelerador del mundo. Es un misterio su origen, se desconoce la fuente que los produce ya que ni siquiera las más violentas explosiones de estrellas podrían generar partículas con estas energías, que permanentemente llegan a la Tierra, la atraviesan y por ende nos atraviesan.

Si a un cristal de cuarzo se lo comprime ejerciendo una fuerte presión por un instante produce un haz luminoso y hasta una chispa que sirve para encender una llama de gas. Si se frotan las caras de dos cristales de cuarzo el halo de luz sirve para iluminarlo por un instante o por el tiempo que dure la fricción. La compresión posibilita una modificación en la estructura atómica del cuarzo cambiando su vibración y por ese motivo surge la chispa y la luminiscencia. En el plano esotérico el cuarzo es considerado como regenerador del aura.

El poder del cuarzo equilibra nuestro eje psíquico y nos ayuda a estimular pensamientos objetivos y racionales a la par que nos facilita una regeneración de nuestra aura. Al cuarzo se le atribuye la propiedad de ser un puente de comunicación entre el mundo espiritual y el mundo material, entre la tierra de arriba y la tierra de abajo, entre el que cura y el que necesita ser curado. Además se cree que un cuarzo puede propiciar el ambiente para la meditación y la inspiración, de igual modo en la antigüedad se la consideraba como un protector en las batallas, de allí que los Cruzados la llevaran como amuleto.

En gemoterapia, el cuarzo es esencial, ya que su capacidad para emitir energía hace posible que sea utilizado para el logro de los siguientes objetivos: generar y canalizar energía positiva, expandir la conciencia y aumentar la intuición, aportar serenidad y equilibrio, unir personas que no consiguen comunicarse, meditar e igualmente, para conocer el pasado y el futuro.

Una de las mejores formas de sacar la energía que hemos tenido acumulada durante mucho tiempo en nuestros cuerpos y de lograr comunicarnos con nuestro corazón, es por medio del uso de los cristales de cuarzo. En el plano esotérico el cuarzo es considerado como regenerador del aura y estimulante de los pensamientos objetivos y racionales, equilibrando el eje psíquico.

Su uso se remonta a las antiguas civilizaciones de Egipto y Oriente. Fue asignado como talismán a una de las doce tribus de Israel y los romanos lo tallaban para fabricar copas ceremoniales Incluso, se ha utilizado para crear lluvia de forma mágica en muchas partes del Pacífico, incluyendo Australia y Nueva Guinea. Igualmente, se usó para producir el fuego sagrado, concentrando el calor del sol para encender trozos de madera. Su uso para curar y alterar la conciencia se ha vinculado al espíritu de la Nueva Era.

Sin embargo no fue sino hasta el siglo XVI cuando se descubrió su propiedad piezoeléctrica, que consiste en que cuando se los comprime generan tensión en sus extremos, así como cuando se les aplica una tensión eléctrica se produce también una vibración.