miércoles, 17 de julio de 2013

LA TEORIA DEL ORGON





Al científico psicoanalista Wilhem Reich, mejor conocido porque descubrió el “orgón”, le debemos una de las mejores teorías científicas acerca de la energía creativa de la sexualidad. Reich decía que el orgón (palabra acuñada por él que reúne “orgasmo” y “organismo”) era el principio antientrópico del universo; un substrato creativo que se encuentra en toda la naturaleza, al que algunos se refieren como Dios.

El orgón es una suerte de fuerza vital, omnipresente e incorpórea, que se encuentra en toda la materia viva y se puede generar mediante el orgasmo. Para Reich una sana vida sexual -o como él le llamaba, la “potencia orgástica”- era sinónimo de bienestar emocional. Y, por el contrario, el fracaso en la descarga de la energía sexual resultaba en desórdenes neuróticos.

Según Reich, la carencia de orgón en el organismo es la raíz de las enfermedades. Con esto en mente promovió la sexualidad (en un momento en que el mundo estaba a penas tratando de digerir a Freud) y creó el Orgon Institute, que además de investigar la energía orgónica se dedicaba a perfeccionar el diseñó unos aparatos que recolectaban esta energía del medio ambiente para otorgársela a pacientes enfermos.



Medio siglo después de que Wilhem Reich murió en una prisión federal por ignorar una orden que ilegalizaba su “acumulador de energía orgónica”, un pequeño número de científicos están trabajando para dar seguimiento a su fascinante trabajo. Para celebrar el aniversario de cincuenta años de su muerte, el Museo Judío de Vienna, ciudad donde estudió psiquiatría como alumno de Sigmund Freud, está organizando una gran exposición en su nombre. Sus ensayos estarán disponibles para investigadores por primera vez en la historia.

“El reto”, apuntan los organizadores, “es mantener vivo su trabajo y avanzar mediante nuevos estudios y experimentación en un momento en el que Reich no se enseña en escuelas de medicina ni en clases de física”.

El trabajo que dejó Wilhem Reich sin terminar tiene dos posibles direcciones: una es que lo retome la ciencia y lo desarrolle como un remedio contra enfermedades como el cáncer, y la otra es que se pierda en el tiempo por falta de atención. Lo cierto es que quien haya tenido experiencias orgásmicas felices puede percibir el “orgón” generándose en sí mismo y en todo lo que lo rodea. Razón suficiente para apoyar la tesis del Reich

.Entre 1930 y 1940 el doctor Wilheim Reich fue capaz de detectar la existencia de la energía etérica a la cual llamó orgon usando un medidor de geiger para medirla. Este doctor se percató en sus experimentos que alternando diferentes capas de fibra de vidrio que es orgánica y fibras metálicas inórganicas se creaba un campo etérico medible de considerables dimensiones. Comprobó que estos campos influían muy positivamente en la salud física y sicológica de aquellas personas que entraban en ellos.

En 1986 científicos de la Universidad de Marburg en Alemania publicaron resultados sobre un estudio ciego en el que se demostró que los tratamientos con orgon durante tan sólo 30 minutos tenían un impacto positivo en la salud humana.
Reich construyó su laboratorio e hizo estudios sobre esta poco común fuente de energía etérica . En estos estudios, aplicó la creación de campos de orgón a zonas afectadas por una gran contaminación electromagnética como son las centrales nucleares, térmicas, estaciones de telefonía, torres de alta tensión, neveras, televisores, ordenadores, etc. Reich pudo comprobar con ello que estos campos de orgon eran capaces de trasformar la energía negativa etérica que despedían estos lugares (dor) necesarimante negativa para la salud humana en energía etérica positiva saludable.



Ya en el año 2000, Don y Carol Croft se han convertido en los abanderados de esta nueva forma limpia de energía etérica por todo el mundo. Ellos contribuyeron a la fórmula real aportando al compuesto la inclusión de cristales de cuarzo con lo que el cristal queda polarizado creando un campo etérico poderoso a su alrededor. Este campo impide por polaridad la entrada de cargas cargadas con energía etérica negativa Dor, por lo que se convierte en una auténtica fábrica de trasformación de energía dañina en energía altamante positiva.Los acumuladores de orgón para usar en seres vivos (mantas, camas, pisos, colchones y cámaras) no deben llevar metales (ni ferromagnéticos, ni diamagnéticos ni paramagnéticos) o sea ni siquiera aluminio, sino solamente carbón, madera y vidrio. Los mejores (cámaras, mantas y pisos orgónicos) se obtienen con capas sucesivas de carbón, fibra de vidrio y lana animal (o madera y vidrio para las cámaras).

Las pirámides fabricadas con aluminio, madera y vidrio, jamás pueden producen DOR ni URANUR, sólo producen POR.

Es posible hacer parte de estos acumuladores, interactivos con orgonites filtradores (que sí llevan viruta de alumio). No habrá producción de DOR ni URANUR, ni siquiera cerca de una central nuclear. Las advertencias al respecto son totalmente válidas para los cloudbusters en general, como para los acumuladores que llevan metal y los orgonites mal hechos. Los orgonites de Don Croft sí que son peligrosos si no se los limpia cada tanto con una pirámide. Igual no es muy aconsejable su uso porque de sólo estar puede con el tiempo invertir su actividad y generar DOR.

b) EMISOR DE ORGÓN, que son los orgonites de Don Croft, los cloudsbuster (cazanubes) y sirven para provocar lluvias o para evitarlas. Es la parte más complicada y riesgosa de esta tecnología. Se sugiere a los investigadores usar caños de aluminio, nunca de cobre o hierro, viruta de aluminio, no de cobre o hierro, cables de aluminio no de cobre.

Los acumuladores orgónicos que llevan metales (aunque sea aluminio), así como los cloudsbusters, son realmente peligrosos para los investigadores curiosos sin formación científica. A los usuarios se les recomienda usar sólo orgonites normales, y los direccionadores de geopatías que se explican abajo.

c) ORGONITE propiamente dicho, los hay de tres clases.
Unos son "transmutadores" puntuales (los de Don Croft) que a la vez funcionan como emisores, o sea como el cloudbuster pero en entorno reducido. Y pueden ser peligrosos si no se usan correctamente. Para nada aconsejable su uso por personas poco informadas y fuera de lo puramente investigativo.
Otros son "direccionadores o inductores" y se usan en geobiología para concentrar un pilar geopático y dirigirlo como un haz concentrado hacia arriba. Estos llevan sólo la resina, el cuarzo, aluminio desparramado y el espiral de cobre. Limpian un entorno geopático y no alteran la rejilla magnética local. Son muy útiles y lo peligroso sería quedarse justo encima de ellos. No hace falta limpiarlos, no generan URANUR ni DOR. La misma "·chimenea" geopática los mantiene limpios. Algunos también pueden llamarse "concentradores", si el espiral está bien colocado, son más potentes pero cumplen la misma función.
Finalmente están los "filtradores" que tienen muchos beneficios, no son peligros en absoluto y son fáciles de hacer. Se componen de partes iguales de resina, cuarzo y viruta aluminio, en forma dispersa, no necesariamente en capas. No llevan espirales de ninguna clase ni adornos metálicos, ni nada más que sus puros componentes. Igual se haces estéticos usando canicas de vidrio, purpurina de plástico (en poca cantidad) y cuarzos de diversa clase.

Algunos diseños son para circunscribir la acción de una geopatía (un sitio geopatógeno es donde los organismos vivos se enferman por baja frecuencias magnética del campo telúrico). Los orgonites con espirales en su interior, especialmente cónicos, suelen usarse para hacer que una geopatía que tiene -por ejemplo- un metro de diámetro, quede concentrada a unos dos o tres centímetros y se convierta en una columna fina y potente, que sin perturbar la Red Hartmann, la de Curry y otras redes magnéticas de la Tierra, dejan de ser peligrosas en el entorno. Lógicamente, no hay que permanecer encima del orgonite con que se logra este efecto. Los orgonites planos, tipo cono truncado, sin espiral, suelen usarse para anular las geopatías, pero son menos efectivos que los cónicos con espiral en ese sentido, de modo que se aconsejan para anular los efectos de los transformadores eléctricos en el hogar. Para este fin usamos más las pirámides de orgonite, de entre 15 y 30 centímetros de lado, con proporciones "Al Ahraum" (La proporción de la Gran Pirámide de Giza).
Este modelo de pirámide-orgonite sirve para colocar en geopatías muy potentes, o bien cerca de regletas donde se conectan los transformadores de voltaje (Cargadores de teléfonos, modem, etc.). Nunca debe ponerse bajo sillas, sofás o camas, ninguna de estas pirámides. Ni siquiera las de orgonite normal, ya que la antipirámide que forma también tiene efectos. Esta en particular, sólo debe ser usada por indicación de un experto en la materia y lamentablemente hay pocos geobiólogos que saben usar orgonites y pirámides. Piramicasa asesora gratuitamente sobre el correcto uso de estos aparatos.






Respecto al uso de aluminio. Es justamente donde más mala información existe, pues muchos lo desaconsejan, cuando es un paramagnético que en combinación con el cuarzo emite un campo magnético en 440 Hz, o sea en sintonía con la media de todas las células vivas, pero además produciendo ORGÓN de tipo POR (de efecto positivo, benéfico). Otros hablan de la "toxicidad del aluminio", pero eso sólo es válido si se inhala o se ingiere por uso en cacerolas, cubiertos y jarros. O sea, no usar aluminio en la cocina, pero en las pirámides está imprimado y pintado, y en los orgonites está recubierto de resina.
El mayor problema de muchos orgonites, cloubusters y acumuladores de orgón, es que se usa cobre (en virutas, alambres o en tubos) y es -como en las pirámides- un metal peligroso. En los orgonites inductores se puede usar cobre sólo para el espiral, pero nada más. Igual funcionan muy bien si se reemplaza por alambre de aluminio.
No digo que los clousbusters (emisores) y los acumuladores que sólo llevan aluminio no puedan producir nunca DOR o URANUR, pero hasta ahora, no ha sucedido en mi experiencia con orgonites ni las pocas experiencias con cloudbusters y acumuladores. Si se está cerca de una central nuclear ( a menos de cincuenta kilómetros en línea recta), no debe usarse cloudbuster ni acumuladores, sino únicamente orgonites simples con aluminio y sin otros metales.


Los filtradores hechos con aluminio, cuarzo y resina (a partes iguales en volumen) sólo generan ORGÓN y en un campo piramidal no sólo lo estabilizan, sino que el mismo campo de la pirámide (más rápido que cualquier otro campo magnético) los limpia constantemente.
¿Y qué es el orgón?. Pues se trata de grandes cantidades de neutrinos, especialmente de la modalidad más estable, que produce completitud cuántica en los átomos, por ende más estabilidad funcional en las moléculas y en consecuencia, mejores funciones en las células y todos los organismos vivos no saprófitos. En este aspecto -recordemos- se parecen al efecto piramidal. La pirámide es una especie de orgonite en ese sentido.
El hecho de que la resina envuelva todo no interfiere la función de filtro orgónico, pues no es un "acumulador", sino un filtrador que inhibe la acción biológica destructiva de una parte del espectro de radiaciones y microondas, acercándolas a los 440 Hz, con lo que muchas quedan fuera del rango de peligrosidad biológica en un radio aproximado a diez veces el tamaño del orgonite.
Por ejemplo: Un orgonite de 10 centimetros de diámetro mantendrá una esfera de dos metros de diámetro bastante protegido de radiaciones geopáticas y atenuará en ese ámbito el impacto de muchas otras radiaciones sobre las células vivas.
Los que se fabrican con virutas de cobre o ferromagnéticos, sí que pueden ser peligrosos, pero tampoco tenemos tantos reportes ni experiencia con ellos para determinar el grado de riesgo. Sólo algunos experimentos donde hemos verificado que pasa lo mismo que con las pirámides, por lo tanto, a tener en cuenta la siguiente:
COBRE (y todos los diamagnéticos): Muy peligroso.
FERROMAGNÉTICOS: Peligrosos.
PARAMAGNÉTICOS: Nada peligrosos si se respetan algunas pautas básicas, pero no se usan en acumuladores, sino en pirámides y orgonites filtradores para usuarios comunes, así como en los tubos de cloudbusters y otros dispositivos reservados a científicos.

Hay muchos trabajos serios y rigurosamente científicos sobre la tecnología de Wilhelm Reich, el problema es que muy pocos se han hecho en labortorios independientes. Uno de ellos ha sido el nuestro, entre 1984 y 1991, pero relacionado a pirámides por mi parte y a la investigación cuántica (en especial los neutrinos) por parte de los dos científicos que tuve empleados en esos años. No sabíamos la relación con Wilhelm Reich, pero luego supe cuánto estaba relacionado.
Las paradojas:
a) Nunca nos dimos cuenta que los cientos de fotos del laboratorio cuántico, lleno de pirámides (estrechísimamente relacionadas a la función del orgón, pero no lo sabíamos) aparecían tan llenas de manchas que desistimos de seguir fotografiando, porque en esos tiempos resultaba muy caro y parecía una racha de mala suerte. Que "los carretes fallados", que "los diafragmas agujereados", que "los aparatos electromagnéticos que teníamos", que "la alta humedad ambiental"... Como ni los físicos ni yo pensábamos publicar nada, ya que nuestra investigación se mantenía en secreto por múltiples razones, finalmente desistimos.

Tardé diez años tras cerrar el laboratorio, en enterarme que los BIONES y los "bolsones de neutrinos" son lo mismo que estudiábamos allí, sin comprender que los estábamos fotografiando, o sea "las putas manchas" eran lo mismo que veíamos como esferoides en unos modelos matemáticos en los monitores...
b) Entre 1980 y 1983 trabajé en un equipo científico del Ejército Argentino (otro tema), pero como soy muy "metiche" me mezclaba con científicos de otros equipos y tuve oportunidad de enterarme ( y participar en experimentos) de la tecnología de Wilhelm Reich. Sin embargo cuando estudiábamos los neutrinos, apenas vislumbré alguna vez que podía haber relación entre las lluvias que produjimos con cloudbusters, o las que evitamos...
Unos cuantos experimentos aquí en España me enseñaron más cosas, pero evidentemente hablamos de algo que si bien tiene su "lado oscuro" por los riesgos de toda cosa funcional, nunca serán tan dañino como el hecho de que esta tecnología esté -y bien desarrolada- en manos de los que nos gobiernan en las sombras.

Su utilidad es magnífica en combinación con la pirámide, pero puede usarse independientemente, ya que disminuye considerablemente el efecto de muchas radiaciones, ondas electromagnéticas y demás productoras de DOR. El orgonite es un dispositivo que imita un proceso muy abundante en la Naturaleza, que es la reorganización cuántica mediante interacción de elementos metálicos y orgánicos en capas alternas o en dispersión aleatoria. Este proceso equivale a absorber la materia DOR (Orgón destructivo) y convertirla en POR (Orgón Positivo). En el fondo, se trata de la misma materia. Por eso el orgonite no es "acumulador", sino un filtro, un conversor, exactamente igual que la tierra misma, con sus partes metálicas, su abundante silicio, sus agua y su cubierta orgánica. En la "planetogénesis" natural, antes de existir una capa fértil en la Tierra, el petróleo es el elemento orgánico del orgonite natural más grande que existe: La corteza terrestre.
NOTA: Decimos "ORgón Positivo", pero en realidad la carga eléctrica predominante en esa materia es negativa. El término "positivo" hace referencia a lo benéfico de sus efectos, no a la cuestión técnica de la carga eléctrica. De la misma manera que la carga eléctrica de los iones positivos, es "negativa" en cuanto a dañina o nociva.

Los mejores metales para cumplir estos propósitos, cuando interactúan con pirámides, son los paramagnéticos (Aluminio, sílice, platino, titanio) y vemos que el cobre en estos dispositivos es tan peligroso como usarlo para hacer pirámides. Aunque algunos dispositivos geobiológicos se fabrican con hierro, cobre y otros, ninguno que tenga que ver con la protección orgónica del entorno en las pirámides puede hacerse con ellos, salvo algunas partes de cableado, que igual pueden reemplazarse por hilos de aluminio. Por eso sólo usamos los más prácticos, económicos y seguros: Aluminio y sílice (El cuarzo es óxido de sílice y el vidrio es sílice con otros compuestos -formando silicatos-, que también son paramagnéticos).

Los modelos de Piramicama estándar y todas las pirámides mayores de dos metros de base, tienen todos sus dispositivos de orgonite. Las exclusivamente terapéuticas pequeñas y las de utilidad en la cocina, sólo tienen orgonite en algunos diseños. Sólo fabricamos dispositivos de orgonites piramidales para usar en regletas eléctricas de esas donde colocamos diversos transformadores eléctricos como los cargadores de teléfonos móviles, etc., así como de otras formas exclusivamente para nuestras pirámides.



Tampoco los hacemos muy estéticos, ya que nos centramos en hacerlos técnicamente efectivos, de modo que para otros usos y formas de orgonite, les recomendamos visitar los enlaces de abajo, donde se consiguen de buena calidad técnica y estética.

ESTE MODELO ES EL ÓPTIMO PARA USOS GENERALES

Sirve para evitar los efectos de las radiaciones producidas por las antenas de televisión y radio, y casi todo el espectro de las radiaciones de la telefonía móvil. No interfiere en ningún momento con la señal. Por el contrario, al limpiar la radiación remanente, elimina ondas parásitas, por lo que en cierta medida mejora la calidad de imagen de la televisión, sea analógica o digital. Aclaremos bien: No reemplaza a la antena, ni colabora con ella en su función, sino que simplemente elimina la radiación orgónica dañina y eso evita en cierta medida la producción de ondas parásitas locales, producidas por el rebote de la onda en los muros y objetos del ambiente.

No es suficiente uno de estos para anular los efectos tan potentes de una antena de telefonía, que son muy deletéreos, pero es suficiente para anular los efectos nocivos de uno o de varios teléfonos y tienen la ventaja respecto a los modelos de Don Croft o cualquier otro que lleve componentes de cobre u otros metales, que estos no acumulan DOR. La protección contra las radiaciones de microondas es bastante alta, pero tampoco la inhibe, o sea que no inhibe un impacto directo. También disminuye, al igual que la pirámide, el efecto dañino sobre las células vivas. Transforma casi totalmente el remanente de las emisiones, la parte ambientalmente más dañina para los organismos.
Las medidas pueden variar, pero conviene mantener más o menos estas propociones. La forma sólo tiene que ver con que así se saca mejor de los moldes, pero puede ser cuadrado o redondo, rectangular o cilíndrico en vez que cónico-trunco, etc. En formas como estrellas, etc., necesitarán algo más de tamaño para alcanzar el mismo nivel de efecto.