sábado, 15 de junio de 2013

REFLEXIONES PARA EL FIN DE SEMANA

LAS PARADOJAS DE NUESTRO TIEMPO



La paradoja de nuestro tiempo es la historia en que tenemos los edificios más altos pero temperamentos más cortos, autopistas más anchas, pero puntos de vista más estrechos.


Gastamos más pero tenemos menos, compramos más, pero somos menos felices.


Tenemos casas más grandes y familias más pequeñas, más conveniencias, pero menos tiempo.


Tenemos más nivel pero menos sentido, más conocimiento, pero menos juicio, Somos más expertos, sin embargo tenemos más problemas,


Tenemos más medicina, pero menos salud y bienestar.


Bebemos demasiado, fumamos demasiado, gastamos muy imprudentemente, reímos muy poco, manejamos demasiado rápido, nos ponemos demasiado irritados, nos estamos hasta muy tarde en la noche, nos levantamos demasiado cansados, leemos muy poco, miramos demasiada TV, y rezamos muy rara vez.


Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero reducido nuestros valores.


Hablamos demasiado, amamos muy rara vez, y odiamos muy a menudo.


Hemos aprendido cómo ganarnos la vida, pero no cómo hacer una vida.


Hemos sumado años a la vida pero no vida a los años.



Hemos realizado el camino a la luna y de regreso, pero tenemos problema para cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino.


Hemos conquistado el espacio exterior pero no el espacio interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no mejores cosas.


Hemos limpiado el aire, pero contaminado el alma. Hemos conquistado el átomo, pero no nuestros prejuicios.


Escribimos más, pero aprendemos menos.


Planeamos más, pero logramos menos.


Hemos aprendido a ir de prisa, pero no a esperar.


Construimos más ordenadores para tener información, para producir más copias que nunca, pero nos comunicamos menos y con menos calidad humana.


Hay los tiempos de comidas rápidas y de baja digestión, de hombrotes y mujerzotas pero de carácter pequeño, ganancias altas y relaciones superficiales.


Éstos son los días donde se unen más parejas, pero se suceden más divorcios, donde hay casas más extravagantes, pero hogares rotos.



Éstos son los días de viajes rápidos, pañales desechables, moralidad desechable, encuentros amorosos de una sola noche, cuerpos con sobrepeso, y pastillas que hacen de todo, desde animar, a aquietar, a matar.


Es un tiempo donde hay mucho en la vidriera del mostrador y nada en el almacén.


Es un tiempo donde cuidamos en exceso nuestro aspecto exterior y hemos abandonado nuestro interior.


Un tiempo donde la tecnología puede hacer cualquier cosa que se nos ocurra………… menos dedicar un momento a escuchar a nuestros semejantes, a dar una brazo, a dedicar una sonrisa, a decir un te quiero……..


Recuerden, gasten algún tiempo con sus seres queridos, porque ellos no van a estar ahí siempre.


Recuerden decir una palabra amable a alguien quien los mira maravillado, porque esa personita crecerá y dejará su vida para hacer la suya.


Recuerden dar un caluroso abrazo a alguien cercano a Uds., porque es ése el único tesoro que pueden dar con el corazón y no cuesta un centavo.


Recuerden decir “te amo” a su pareja y a sus seres queridos, pero principalmente, háganlo con intención. Un beso y un abrazo repararán heridas cuando viene de muy adentro de Uds.


Recuerden cogerse de las manos y compartan el momento porque algún día esa persona no estará allí de nuevo.


Dense tiempo para amar,


Dense tiempo para hablar


Dense tiempo para compartir los preciosos pensamientos de su mente.


PERO SIEMPRE RECUERDEN: “LA VIDA NO ES MEDIDA POR EL NÚMERO DE ALIENTOS QUE TOMAMOS, SINO POR LOS MOMENTOS QUE NOS QUITAN EL ALIENTO.”