jueves, 11 de abril de 2013

CANINOTERAPIA & GATOTERAPIA




Los perros no sólo representan sinónimo de compañía y fidelidad para las personas, en el último tiempo han sorprendido a la medicina con una nueva terapia llamada “Caninoterapia”, que es un método en donde esta mascota toma el papel de terapeuta en diversos males, tales como: adicciones, depresión, discapacidad en niños y adultos mayores, entre otros.

Esta terapia se basa en el contacto con perros entrenados, logrando una mejora de hasta un 25% en las capacidades del paciente. La principal función de estos animalitos es mejorar la salud emocional del enfermo.

Dentro de las dolencias más tratadas a través de esta terapia nos encontramos con:

Depresión: la alegría, fidelidad y sensibilidad que puede lograr trasmitir uno de estos perros en un paciente, a través de diversas caricias y traspaso de emocion, puede transformarse en un excelente estímulo de capacidades. 




Autismo: el principal problema de esta patología son los problemas de comunicación y socialización que presentan, sobre todo, niños. Psicológos apoyan la noción de que el pasear uno de estos perros, puede significar para ellos un relajamiento y perfecto control de ansiedades, lo que a la larga hará ver claras mejorías en su relación con las demás personas.

Adicciones: el cuidado de estos perros, sobre todo en jóvenes que presentan diversos vicios, representa una gran oportunidad para que valoren el sentido de la responsabilidad, además de ayudarlos en problemas de integración y comunicación familiar, que en la mayoría de los casos, es el principal motivo de estas situaciones.

Alzheimer: se realizan diversas actividades cognitivas y emocionales entre el perro y el paciente. Además la enseñanza del adiestramiento de dicha mascota a quien padece esta enfermedad, ha demostrado un gran avance en la memoria y el trabajo cerebral de las personas con este síndrome.

La realización de este método son conocidas en el mundo como Terapia Asistida con Animales de Compañía (T.A.A.C) y cada vez está tomando más fuerza en diversos países.






El gato, animal muy independiente como el resto de los felinos, basa su relación con los dueños en un pacto de tolerancia recíproca. Al contrario de lo que sucede con algunos fármacos o drogas, ayuda a conseguir relajación sin perder el contacto con la realidad sobre todo en personas muy nerviosas. Al acariciarlos se reduce el estrés, disminuyendo los niveles de presión sanguínea y frecuencia cardiaca, el ronroneo, (sonido que emite el gato cuando se encuentra a gusto) fomenta las emociones positivas, proporcionando seguridad y confianza, y sus pequeñas señales de afecto son muy bien recibidas por sus dueños, por lo que son capaces de ayudar a enfermos convalecientes sólo con el mero hecho de estar presentes.
¿Qué es la Gatoterapia? Es una ayuda que estos pequeños felinos nos ofrecen para poder administrar de forma equilibrada en nuestro interior, las nuevas energías que están entrando ahora en el Planeta.
Los gatos, por ley natural, disponen en su código genético, una impronta de una frecuencia vibracional muy elevada para los humanos, es decir, que a nosotros nos beneficia de una manera saludable.


¿Cómo funciona en nuestro organismo? El cuerpo humano dispone de unos canales o meridianos, por donde circula la energía que nos llega del Cosmos y del Centro de la Tierra, por lo tanto, cuando nuestras emociones no están equilibradas, estas corrientes energéticas se distorsionan, atacando a los órganos y vísceras de nuestro organismo; y es aquí, donde los gatos juegan una labor muy importante para nuestra salud.
El gato, exactamente lo que hace, a través de su intuición, es colocarse donde ellos sienten que la energía no está equilibrada, es decir, puede haber en ciertos puntos de acupuntura, un exceso o déficit de energía o un estancamiento, y aquí llega el Gran DON que ellos nos ofrecen, desbloqueándonos y ayudándonos a que fluya otra vez debidamente esta energía en nuestro interior.
Está demostrado científicamente que el sonido que emiten los gatos o ronroneo, cura fracturas de huesos.
Ellos realizan con su sonido unos mantrams especiales, que nos ayudan a conectarnos con nuestro interior.
La convivencia familiar también obtiene beneficios terapéuticos y psicológicos con los gatos, ya que impulsan y refuerzan la comunicación entre los miembros de la familia, ayudan a fomentar la responsabilidad en personas mayores y niños, refuerzan actitudes serenas, relajadas y exentas de estrés.

En Estados Unidos, una investigación confirmó que pacientes con problemas de corazón progresaban hacía la mejoría con más rapidez si convivían con un gato, aumentando las tasas de supervivencia un año después de haber sufrido un episodio de crisis cardiaca (Friedmann et Al-, 1980; Friedmann y Thomas, 1995).

“Los propietarios de gatos tienen menor probabilidad de morir a consecuencia de un infarto”. Esta es la afirmación que ha puesto de relieve un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Minnesota. “En el caso de los perros no se descubrió el mismo efecto protector puesto que requieren más cuidados diarios”, señala dicho estudio, que fue presentado en la Conferencia Internacional de derrames cerebrales de la Asociación Norteamericana de Accidentes Cerebrovasculares, en Nueva Orleáns, en el año 2009.